Publicado el en IoT En El Salvador · 7 min de lectura
El Salvador entra al mapa mundial de las ciudades inteligentes: qué significa realmente

Por Herberth Peñate
Equipo IoT Hub SV

Por primera vez en su historia, El Salvador aparece en uno de los rankings de ciudades inteligentes más reconocidos del mundo: el IMD Smart City Index. La noticia se prestó rápido para titulares triunfalistas, pero la realidad es más matizada — y, para quienes trabajamos en tecnología en el país, más interesante.
¿Qué es el IMD Smart City Index?
El IMD Smart City Index es un estudio anual producido por el World Competitiveness Center (WCC) de IMD Business School, la reconocida escuela de negocios con sede en Lausana, Suiza. Nació en 2019, en colaboración con la Universidad de Tecnología y Diseño de Singapur (SUTD), con una primera edición que evaluó 102 ciudades del mundo. Desde entonces se ha convertido en una referencia obligada para gobiernos locales, urbanistas e inversionistas que buscan entender cómo se comparan las ciudades entre sí en materia de calidad de vida y digitalización.
La edición 2026 es ya la séptima, y evaluó 148 ciudades en todo el mundo, encuestando a alrededor de 120 residentes por ciudad sobre su percepción de los servicios urbanos disponibles. La puntuación final de cada ciudad no depende de un solo año: se calcula combinando las respuestas de los últimos tres años (2024, 2025 y 2026), dando más peso a la edición más reciente.
Una particularidad importante del índice —y esto lo distingue de otros rankings de competitividad— es que no se basa en datos "duros" de infraestructura, sino en percepción ciudadana. Es decir, no mide cuántos sensores tiene una ciudad instalados, sino qué tan satisfechos y confiados se sienten sus habitantes con los servicios que reciben.
¿Cómo se mide?
El índice evalúa dos grandes pilares:
- Estructuras: la infraestructura física existente, las instituciones y los servicios públicos.
- Tecnología: qué tan digitalizados y accesibles son esos servicios para los ciudadanos.
Ambos pilares se desglosan en cinco dimensiones: salud y seguridad, movilidad, actividades, oportunidades y gobernanza. Con base en estos resultados, cada ciudad recibe una calificación de AAA a D, comparada únicamente contra ciudades de un nivel de desarrollo humano similar (según el Índice de Desarrollo Humano Subnacional de la ONU), para que la comparación sea más justa entre pares.
La nueva visión: no es tecnología, es confianza
El informe de este año, titulado "The Quest for Trust and Transparency" ("La búsqueda de confianza y transparencia"), plantea un giro relevante en cómo debemos entender el concepto de ciudad inteligente. Su conclusión central: ser una ciudad inteligente ya no depende principalmente de tener la tecnología más avanzada, sino de qué tan bien se alinean la gobernanza, la transparencia institucional y las expectativas ciudadanas.
Arturo Bris, director del World Competitiveness Center de IMD, lo resume así: los centros urbanos más avanzados —donde los residentes se sienten más satisfechos— no se distinguen necesariamente por sus perfiles futuristas o sus redes de sensores visibles, sino por qué tan bien articulan sus prioridades de gobernanza, sostenibilidad e inversión pública, y sobre todo, por el cultivo de la confianza ciudadana.
Los autores del reporte, Christos Cabolis y Fabian Grimm, añaden un matiz clave: las ciudades con mejor desempeño han entendido que una gobernanza efectiva no consiste en centralizar el poder, sino en facilitar la cooperación entre actores —creando plataformas donde distintos sectores puedan coordinar inversiones y compartir información sin perder flexibilidad para innovar localmente.
El dato que mejor ilustra esta idea: entre las 148 ciudades evaluadas, el desempeño en el pilar de estructuras predice de forma más consistente el puesto final que el desempeño en tecnología. De hecho, casi todas las ciudades que ocupan las últimas 20 posiciones del ranking 2026 —entre ellas Roma, Atenas, São Paulo, Amán y Nairobi— tienen un puntaje de tecnología más alto que su puntaje de estructuras. Tienen la tecnología, pero les falla la base institucional que la sostiene.
El podio 2026 lo encabezan Zúrich (1er lugar), Oslo (2°) y Ginebra (3°), todas ciudades que destacan más por sus instituciones e infraestructura que por sofisticación tecnológica pura.
¿Por qué entró El Salvador este año?
Aquí es donde conviene ser preciso, porque es fácil malinterpretar la noticia. San Salvador no entró al índice porque haya alcanzado un umbral tecnológico o de infraestructura específico. Entró porque el propio IMD amplió la cobertura geográfica de su estudio.
Según el reporte oficial de IMD, las ciudades nuevas o que regresaron a la edición 2026 fueron Tianjin y Zhuhai (China), Hafar Al Batin y Hail (Arabia Saudita), y San Salvador (El Salvador). Distintos análisis del informe coinciden en que esta incorporación refleja la expansión continua del índice hacia ciudades donde la conversación sobre ciudades inteligentes había estado subrepresentada hasta ahora.
En otras palabras: más que un logro puntual de este año, lo que ocurrió es que el organismo decidió ampliar su mirada hacia nuestra región. Es una distinción que vale la pena tener clara, porque cambia la narrativa de "El Salvador logró algo" a "El Salvador ahora tiene, por primera vez, un espejo internacional donde mirarse." Y ese espejo, hay que decirlo con honestidad, no fue del todo amable.
¿Dónde quedó El Salvador en el ranking?
San Salvador debutó en la posición 141 de 148 ciudades evaluadas. Para dimensionarlo dentro de la región, así quedó el mapa latinoamericano en la edición 2026:

El panorama regional es revelador: ninguna ciudad latinoamericana entra en el grupo de alto desempeño del índice, y San Salvador se ubica en el tramo bajo de la tabla, aunque no en la última posición ni siquiera dentro de Centroamérica.
Una segunda mirada: el Global Cities Index
Unas semanas después de conocerse el Smart City Index, se publicó otro estudio distinto —importante no confundirlo con el anterior— el Global Cities Index 2025 de Oxford Economics, que evalúa 1,000 ciudades del mundo según economía, capital humano, calidad de vida, medio ambiente y gobernanza.
En este ranking, San Salvador ocupó el puesto 688 de 1,000. Lo interesante es el patrón que revela: su mejor desempeño fue en la dimensión económica (posición 395), mientras que sus resultados más rezagados fueron en capital humano (749) y calidad de vida (853).
Aunque son metodologías distintas, ambos estudios cuentan una historia parecida desde ángulos diferentes: la base económica del país ya tiene cierto recorrido, pero el desarrollo de talento humano y la calidad de vida percibida son, consistentemente, el punto más débil.
¿Qué significa esto para El Salvador?
Entrar al índice no es un premio, pero tampoco es una mala noticia. Es, ante todo, un punto de partida medible. Por primera vez el país cuenta con una referencia internacional comparable año con año, y eso tiene valor: permite ver progreso real (o su ausencia) en el tiempo, en lugar de depender solo de percepciones internas.
La lectura honesta de los datos apunta en una dirección clara: la conectividad y la digitalización de servicios están avanzando, pero el reto de fondo —consistente con lo que muestran tanto el IMD como el Global Cities Index— es la formación de talento humano capacitado para diseñar, operar y sostener la infraestructura tecnológica que una ciudad inteligente necesita. La tecnología por sí sola no mueve un ranking; lo hacen las instituciones, la confianza ciudadana y las personas capaces de construir sobre esa base.
El Salvador ya está en el mapa. La pregunta que queda abierta —y que dependerá de cuánto talento técnico se forme en los próximos años— es qué tan alto puede subir.
Ese es, precisamente, el compromiso que desde IoT Hub SV queremos sostener: formar profesionales capaces de diseñar, operar y escalar la infraestructura tecnológica que el país necesita, para aportar nuestro granito de arena a la mejora de estos indicadores — no como un fin en sí mismo, sino como un camino hacia el bienestar real de la sociedad salvadoreña.
Fuentes consultadas
- IMD World Competitiveness Center, "Transparency and public trust are key to urban success, IMD Smart City Index 2026 finds" — imd.org
- IMD Smart City Index 2026 — Methodology, imd.org/smart-city-observatory
- IMD Smart City Index 2019 (primera edición) — imd.org
- ESMARTCITY, "Smart City Index 2026: Análisis de las ciudades más inteligentes del mundo"
- UDGTV, "IMD publica ranking global de ciudades inteligentes 2026"
- La República (Colombia), "Medellín y Bogotá siguen en el top 10 de ciudades inteligentes latinoamericanas del IMD"
- El Salvador.com, "Ranking de las mejores ciudades del mundo, esta es la posición de San Salvador" (Global Cities Index, Oxford Economics)
- Place Brand Observer, "IMD Smart City Index 2026: What It Means for Urban Leaders"
